Tierras Desoladas Wiki
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Tened cuidado, el bosque del tejón esconde muchos más misterios y desgracias de las que os pensáis querido amigo

–Lordan Hauster, Cronista de las Tierras Desoladas

Situado al suroeste del continente, siendo la zona de paso entre las ciudades de Istek y Galparan, el Bosque Tejón es una gran extensión de flora boscosa. He podido comprobar personalmente la gran variedad arbórea y floral de la zona, robles, abetos y hayas entre otros. También abundan numerosos tipos de jugosas bayas, que, para tranquilidad del lector, les puedo confirmar que son comestibles. Como también lo son las semillas o raíces silvestres que, aunque los que conocen el bosque afirman lo nutritivas que llegan a ser, su amargo sabor deja mucho que desear.

Flora y Fauna del Bosque

El bosque es denominado así por la criatura más poblada que lo habita. El perspicaz lector puede imaginarse de que tipo de animal se trata. 

Sendero que discurre por el Bosque del Tejón

Y es que debo señalar la enorme cantidad de tejones que hay en este bosque. Un cazador de la zona me explicó que a lo largo de toda su extensión hay incontables madrigueras bajo tierra. No queda del todo claro el origen o el por qué de su sobrepoblación. Consultando a los pocos habitantes que viven en el bosque, cazadores y leñadores un tanto reservados, la conclusión más clara es que las numerosas bayas y abundante agua ayudan en su incremento.

Sin embargo, no son las únicas criaturas que habitan en el bosque. Existen numerosas manadas de lobos, siendo los cazadores naturales de los propios tejones y de los incautos viajeros que deciden adentrarse en la espesura. Debo añadir, además, que algunos especímenes lupinos son especialmente grandes. Los cazadores los denominan Huargos, criaturas realmente peligrosas y que un combatiente o cazador no deberían subestimar.

Debe mencionarse también otra fauna igual de peligrosa en este bosque, las arañas. No menciono a las que uno puede encontrarse en su casa, con un tamaño minúsculo. Sino de  una altura mucho mayor, pudiendo alcanzar, sin riesgo a equivocarme, el tamaño de una mula. Al parecer estas arañas, de “lomo rojo”, como se las conoce por su tonalidad, son muy numerosas, habitando en viejas y abandonadas en numerosas cuevas y subterráneos, repartidas por toda la zona boscosa.

También se han llegado a divisar avispas gigantes que recorren las profundidades de los bosques y que usualmente se desvían de sus rutas atacando a los viajeros que recorren el camino del bosque, capaces de mucho más que pueden sus pequeñas relativas, lo que las hace materia de estudio futura que estaré dispuesto a investigar si tuviera la adecuada compañía para estudiarlas en su día a día. 

Hay mucha más fauna en el bosque, aunque no tan peligrosa como la que se ha mencionado. Venados, conejos, ardillas, culebras y mucha más variedad que no podría abarcar en toda esta crónica. 

Descripción Geográfica e Historia

Rio Ágathe en el trascurro del Bosque

El río Agathe, atraviesa el bosque desde el este, naciendo en las Colinas Azules, hasta el oeste, desembocando en Istek hacia el mar. El nombre del río viene dado por una de las leyendas más conocida por los leñadores de la zona. La cual cuenta como hace unos años, un Sátiro, una criatura mitad hombre y mitad carnero denominado Agathe, asaltaba y capturaba a los niños que se alejaban demasiado de sus casas y se acercaban a este río, niños a que no se les volvía a ver más. El río lleva su nombre como inquietante recordatorio a aquellos que se acerquen demasiado, especialmente los infantes.

Y no es la única leyenda, he podido escuchar y recopilar otras historias del folclore rural de la zona. Como la aparición espectros siniestros en la noche, o la presencia de espíritus primordiales antiquísimos, asociados rústicos altares escondidos en el bosque. También se habla de una mujer, mitad árbol y mitad humana, que vigila y acecha a los viajeros desde los árboles. O también de brujas que viven en el bosque y se reúnen en lugares secretos para llevar acabo rituales siniestros. 

El lector no debería preocuparse o darle veracidad a estas leyendas fantasiosas, dado que nunca ha habido 

Profundidades del Bosque del Tejón

constancia o confirmación de tales criaturas. Si debería tener cuidado el viajero con qué hace en el bosque, pues se sabe a ciencia cierta de la presencia de druidas en la zona desde antes del inicio de la Guerra de los Ríos. Estos se han instalado de forma permanente en un lugar secreto del corazón del bosque y lo defenderan con su vida si es necesario. 

A lo largo del sendero que atraviesa el bosque se pueden encontrar numerosas ruinas, viejas edificaciones derruidas y cubiertas por la maleza. Después de llevar acabo un profundo estudio, analizando las inscripciones descubiertas, simbología de los edificios y a la consulta de viejos manuscritos Ethurios, puedo confirmar sin equivocación de que se tratan de ruinas de lo que fue una ciudad élfica. El nombre de esta ciudad, su historia  son un misterio. Aunque sobre las causas de su estado actual, puedo afirmar que el Gran Cataclismo tuvo mucho que ver en la destrucción y abandono de esta ciudad élfica hace ya dos siglos. Aun se pueden encontrar algunos restos de viejos objetos o incluso tesoros de esa gloriosa época. Son muchos los aventureros que se han lanzado en busca de lo que quedó oculto en esas ruinas, bien por sed de conocimiento o de avaricia, algunos con mayor o menor éxito, mientras que otros no se ha vuelto a saber más de ellos.

En las afueras del Bosque del Tejón, a lo largo del camino del oeste que parte desde Istek, se encuentran algunos lugares de interés para los viajeros. 

No todo es agradable en el camino del oeste. Los trasgos han aparecido como molestos moradores al igual que algunos grupos de peligrosos bandidos. Viven del saqueo de caravanas y de los viajeros que pasan por este camino. Para un viaje seguro o sin incidentes tanto desde Istek como desde Galaprán recomiendo al lector viajar en un grupo numeroso o de contratar alguna escolta mercenaria. 

El Bosque del Tejón, aun siendo lugar tranquilo para la caza, es un sitio que tiene mucho que ofrecer a los que buscamos conocimiento e historias, y quien sabe si algún día todos sus secretos serán desvelados.

Lugares de Interés

Monasterio de la Mano Ensangrentada

El Monasterio de la Mano Ensangrentada

Tomando un desvío en el camino, cobijado en una pequeña meseta, hay un humilde monasterio, llamado “La Mano Ensangrentada”. Dicho cenobio es un lugar apartado, consagrado a la antigua deidad Elaa, la diosa de la vida y la sanación. Los humildes monjes se dedican a la oración, penitencia o al cuidado de los viajeros que llegan con dolencias, siendo habilidosos sanadores, dicen honrar una tradición que se centra en brindar sanidad y socorro a todos los necesitados, sin importar el costo para ellos mismos, ya que creen que la vida es sagrada y que el sufrimiento para preservarla era una acción santa que va más allá de las ataduras que una vida mundana provee. A veces se les puede otorgar mención como incomprendidos y confiados pero son múltiples los encuentros en los que han otorgado mostrado su benevolencia por únicamente la voluntad. 

También hay que mencionar que destilan y comercian con una deliciosa cerveza artesanal, de una tonalidad tostada y un sabor intenso. Es recomendable para el lector no irse sin probar esta cerveza, así como pasar una agradable noche en su hospedería. Actualmente su abadesa es una elfa llamada Nedis Thee, llegada desde no se sabe muy bien donde hace apenas un año. Desde que ha asumido el mando del cenobio, los negocios se han incrementado y la presencia de sanadores de Elaa ha aumentado tanto en Istek como en Galparan, que se han mostrado muy agradecidos con la política de la abadesa.  

Campamento de la Garra del Oso

Es un campamento maderero a duras penas a un día tras haber ahondado el camino desde Istek, uno reconocerá inmediatamente la localización, no solo debido a la presencia de leñadores y de pequeñas cabañas habitados por esto, si no por una inconfundible y acogedora taberna llamada “La Garra del Oso” justo en el camino, siendo éste el último refugio que uno encontrará hasta salir del Bosque del Tejón hasta llegar a Galparan. Su clientela es frecuentada mayoritariamente por cazadores y leñadores que, a pesar de su carácter reservado, intercambian piezas de caza, así como indicaciones o relatos de historias, anécdotas o leyendas provenientes del bosque, mientras se prueba el asado de jabalí típico de la zona, acompañado con cerveza o vino.

No es extraño que algunos viajeros u oportunistas terminen haciendo de ésta posada un lugar a visitar tras haber tenido la suerte de realizar una buena caza en busca de unas monedas; también hay que considerar que los leñadores llevan años en estos bosques talando los árboles de la misma, por lo que si uno tiene dudas sobre alguna zona de ésta deberá preguntar aquí sus inquietudes en caso de que sepan de sus peligros.

En los últimos años ha crecido un poco convirtiéndose ya en una pequeña aldea dedicada a la caza y la exploración maderera. Aun así no encontrará mucho que hacer en ella el viajero, más allá de lo que ofrezca la vieja taberna.

Vieja mina de Hierro

Interior de la vieja mina

Otro lugar, que permanece abandonado y olvidado, es la vieja mina. Usada hace unos años por colonos de la ciudad de Galparan. Esta mina, rica en minerales, dejó de usarse cuando hubo un derrumbamiento que la dejó inservible, quedando abandonada por los supervivientes del desastre. Los motivos del derrumbamiento fueron por causas naturales según el gobierno de Galparan y se decidió clausurarla. Sin embargo, según las historias que se han recopilado de aventureros, se consta que aun sirve como cobijo para forajidos o de algunas bestias peligrosas.

Peligros a tener en cuenta

Si bien he mencionado hasta el momento todas las localizaciones con las que me he topado, debo también advertir que el bosque no está únicamente habitado por la fauna y de aquellos civiles interesados en sus productos, en éste bosque se hayan varios peligros en los que uno puede tener la desdicha de toparse, y es que a pesar de haber viajado de día en todo momento, la noche trae a los bosques toda clase de depredadores, oportunistas y viles criaturas.

Una especial mención de la cual sabemos su existencia resulta ser cerca de la zona que colinda con el pequeño pueblo portuario de Istek, una pequeña gruta que serpentea hasta profundidades inciertas que es habitada por trasgos liderados por quien se hace llamar "Gran Rey Vabum". Éste cacique trasgo, y si no cualquiera de los líderes que antecedieron, han ocasionado varios problemas a los viajeros y al mismo pueblo, por lo que si en algún momento os llegáis a cruzar con una de estas criaturas os recomiendo tener el máximo cuidado posible, puesto que en ellos no reside la fuerza en la unidad si no en el número, y no dudarán en tomar esclavos si es que tenéis la suerte de seguir vivos tras una emboscada organizada por éstos humanoides.

Como éstos, no son los únicos peligros que recorren las sombras del Bosque del Tejón, por lo que si pensáis adentraros en el mismo de noche, como en cualquier otro bosque, recordad que si el viaje tarda un día más de lo debido bien resulta mientras uno siga con vida.

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