Tierras Desoladas Wiki
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Hala es la señora de la suerte y el destino. En un pasado ya olvidado, Hala fue una hermosa y caprichosa mujer de orígenes humildes que recibió un don que nadie más había tenido hasta aquel momento: El don de la videncia. Hala era extremadamente caprichosa, por lo que cuando uno de sus clientes iba a verla, ella podía decirle el futuro que veía o no, por lo que para muchos, aquella mujer de piel oscura y belleza exótica era como una víbora y a la vez una criatura celestial, ya que se creía que Hala podía traer buena o mala fortuna, dependiendo de su cambiante humor.

Aun así, en muchas ocasiones sus consejos eran demasiado valiosos como para actuar contra ella de algún modo, por lo que sus convecinos preferían tenerla como amiga. Los más supersticiosos la veían a lo sumo como un mal menor, y no se atrevían a hablar en voz alta sobre sus impresiones de la mujer, por temor a la mala fortuna.

Hala no siente especial resquemor por ningún dios, aunque se sabe que Grera no soporta su faceta caprichosa y su libre albedrío, de modo que su clero intenta por todos los medios apartar a los acólitos de Hala de las tierras que gobierna con mano de hierro. Aun así, no lo hace de forma violenta, dado que ni siquiera los tiranos desean que la fortuna se ponga en su contra. Por su parte, Harkon aprecia a la diosa, ya que se aprovecha cuando la buena suerte abandona a los mortales, e introduce la enfermedad en sus cuerpos o la paranoia en sus mentes.

Muy a menudo, los siervos de Morn dedican unas palabras de súplica a Hala para que sus misiones no acaben de forma desastrosa, y se sabe que Roibo y Hala son buenos amigos. Valan mira a Hala con cierta desconfianza, ya que le incomoda su arbitrariedad, pero la admira porque es justa y su reparto de la buena o mala suerte no se basa en juicios personales. Por su parte, Goram ve a Hala con buenos ojos y viceversa, ya que los siervos de ambos tienden a viajar continuamente sin muchas preocupaciones. Su relación con Ilmeh es de respeto mutuo.

Se sabe que hay un templo de Hala en Shamar, y otro de reciente apertura en Kalrait. Según las malas lenguas, el motivo de que Anika Kalrait (actual condesa de Kalrait) haya decidido permitir un templo en su condado es porque sabría que su hermano Steven se pondría absolutamente histérico al enterarse, al ser un acérrimo siervo de Grera. Esto no tiene ninguna base, pero es un rumor muy extendido por la corte, lo que provoca cierta hilaridad, al ser Anika una mujer bastante apreciada entre la nobleza, a diferencia de su hermano.

Clérigas de Hala

Las clérigas de Hala suelen estar por todas partes y son siempre mujeres, pues son más sensibles que los hombres al don de la videncia. Suelen ser errantes, y no es raro que entre los nómadas haya al menos una representante de la diosa, sobre todo si son de etnia gitana, ya que se sabe que sus mujeres suelen recibir la llamada de la diosa. Sus sacerdotisas suelen ser videntes y tarotistas, por lo que no es raro que sean hechiceras además de clérigas, ya que el don de la videncia nace con la magia de la sangre.

Las sacerdotisas de Hala rezan a la diosa durante la noche, pero este es un acto personal que no tiene un método claro, ya que depende de la sacerdotisa. Algunas hacen pequeños sacrificios a la diosa, otras rezan mientras hacen una sesión propia de tarot, y las hay incluso que sencillamente rezan antes de dormir.

La noche del solsticio de verano, los siervos de Hala se reúnen y hacen fiestas para todo aquel que quiera unirse, realizando celebraciones donde el vino y la comida abundan, y se baila alrededor de una gran hoguera. En esa noche, según se dice, la diosa revela una gran visión a una sola sacerdotisa.

Normalmente los hombres seguidores de Hala suelen ser protectores de las clérigas, pero no suelen acceder al clero. Aun así, la diosa puede dar poderes menores a hombres de clases diferentes a la clerical, como campeones divinos, o exploradores.

Dogma

Confía en la suerte y en que todo saldrá bien, pero no confundas audacia con temeridad. Márcate siempre un objetivo y ve a por él, pero no actúes como si no valorases tu vida. La suerte puede ser buena o mala y Hala sabe cómo repartirla, así que no confíes ciegamente en la buena fortuna, pero sí en que, buena o mala, la suerte estará presente en el destino de toda criatura. Recuerda que la mala fortuna no tiene misericordia y hay muchos que se aprovecharán de ello, de modo que desenmascara a todo aquel que hable en nombre de Hala de forma falsa y se aproveche de la videncia de forma charlatana, sea poseedor del don o no.