En mis tiempos, antes todo esto era campo. Ahora mira en lo que se ha convertido, lleno de gente y ruido ¡Que verguenza!

–Viejo aldeano de Istek

La ciudad de Istek es un enclave portuario localizado al suroeste del continente, punto de partida de todos aquellos extranjeros que llegan por primera vez a este continente desolado que una vez fue Ethuria. Está limitado al oeste por el Mar impenetrable y al este con el cercano Bosque del Tejón.

Historia

Según viejas crónicas de la era desolada, fue fundado hace más de un siglo, cuando un pequeño grupo de colonos, provenientes de la región de los ríos, decidieron crear un pequeño enclave portuario independiente. El origen del nombre de la ciudad no está del todo claro. Algunos afirman que Istek fue un héroe de la región de los ríos que les guio y salvó de una muerte segura.

Una vez que establecieron el pueblo y puerto, se comenzó a crear un pequeño comercio pesquero. La actividad comercial les ofreció la posibilidad de establecer diversas rutas comerciales, tanto la antigua Mesrin, Asufeld, o las aisladas Islas Esmeralda entre otros lugares, permitiendo un paso por ultramar hacia el continente o las islas.

El humilde pueblo de Istek fue testigo de muchos acontecimientos que afectaron a la aldea durante la última década de la era desolada, cambiando su historia hasta lo que es ahora. Ha sufrido ataques y secuestros por parte del desaparecido y extinto Resurgir, así como ataques de trasgoides procedentes del Bosque del Tejón. Siendo salvada en numerosas ocasiones por aventureros de toda índole que ayudaron a la aldea, ya fuera de forma interesada o desinteresadamente.

Gracias a estas intervenciones, la pequeña y rústica aldea de Istek ha sido segura durante un tiempo, permitiéndose prosperar en estas últimas décadas. A raíz de la Guerra de los Ríos la situación de Istek cambió radicalmente. En ese momento, los líderes de las principales ciudades del Sur de las Tierras Desoladas se unieron en un pacto para no participar en el conflicto en el norte y proporcionarse mutua asistencia en caso de que el enfrentamiento progresara hasta su zona. Nació así la conocida como Federación Mercantil del Sur.

Con la desaparición de Mesrin y su puerto, así como la formación del Tratado de Amberín, Los comerciantes de Istek empezaron a comprobar pronto cual beneficiosa era su situación geográfica de cara las nuevas rutas comerciales en el sur del continente, la cual trascurría principalmente desde Istek, Asufeld y finalmente el Wadi por mar, mientras que el comercio terrestre discurría tanto por Galparan como por Gamoburgo.

A raíz de esto, unido a varios años de calma, el comercio prosperó. Istek empezó a obtener abundantes beneficios que permitieron a la aldea expandirse y transformarse en una pequeña ciudad con el tiempo. Permitiéndose reformar viejos edificios, la creación de otros nuevos, así como la construcción una muralla para protegerse de ataques exteriores que en antaño a tanto se habían expuesto.

Lugares de interés

Mercado de Istek

Este gran edificio está ubicado cerca de la plaza de la ciudad. En su interior hay instaladas varias tiendas unas frente a otras que ofrecen sus servicios tantos a viajeros como a aventureros ocasionales.

En uno de estos puestos podemos encontrar una pequeña herrería dirigida por un viejo enano llamado Ogmi Gareneil que ofrece servicios básicos de herrería, ofreciendo equipo mundano por un precio económico. En frente de la herrería, hay una tienda llamada La Huella Verde, propiedad de una elfa llamada Adath Soveliss, dispone de todo tipo de arcos y ballestas así como cualquier tipo de accesorio necesario para emprender una aventura. Es el puesto al que acuden todos los cazadores y tramperos de la zona a comprar sus utensilios para realizar sus tareas. Si se necesita cualquier accesorio necesario o relacionado con la caza y la vida en parajes naturales, este es el lugar indicado. Otra tienda a destacar dentro del mercado es un puesto de comida fresca y preparada, lista para ser empaquetada como provisiones de viaje para toda clase de viajero que esté de paso por la ciudad, además de aperos y utensilios para el campo

En el mercado se ha instalado desde hace muy poco una mujer que vende pequeñas pociones y algunos pergaminos arcanos a un precio algo caro, pero no demasiado. Ha despertado algunos recelos entre los más conservadores, pero la mayoría la ha aceptado sin problemas y han alabado la apertura de mente de la ciudad de unos años a esta época.

La Aguja Fina

Esta pequeña sastrería ocupa el lugar de lo que antaño fue La Huella Verde. La escasez de aventureros hizo que Aerlyn Soveliss, su dueña tuviera que cerrar el negocio y vender el local. Esto lo aprovechó hace unos quince años, durante la expansión final de la ciudad un humano llamado Don Marksung. Consiguió un buen trato para él y para Aerlyn, pues usó sus dotes de negocio con el ayuntamiento para que Aerlyn y su hija Adath consiguieran un puesto en el nuevo mercado.

El señor Marksung reformó la casa y creó allí su taller, ofreciendo sus productos de tela y cuero a todos los que los necesitaban. Don se ha ganado fama de buen negociador y de buen sastre, pues sus productos tienen siempre una gran calidad y durabilidad.

Templo de Valkner

Antaño conocido como un templo a Elaa, el templo tuvo un periodo muy controvertido hace unas décadas. Fue construido y gestionado por un sacerdote llamado Maerem el Rojo, que vino desde el norte, trayendo el culto de Elaa aparentemente. Ya que, a raíz de sus radicales declaraciones, polémicas acciones y políticas de miedo al ser el líder espiritual de la comunidad, fue descubierto finalmente como un seguidor de Grera que intentaba someter a la aldea bajo su control tiránico. Maerem fue ejecutado por el antiguo capitán de la Milicia, Albert Steiner.

Tras esta situación, el templo quedó abandonado hasta que un grupo de clérigos de Valkner, encabezados por Birathor Dran'dar y dado al floreciente comercio que estaba teniendo lugar tras el Tratado de Amberín, compraron el edificio y lo consagraron al dios de los viajes y el comercio marítimo.

El templo es grande, con una enorme torre campanario que puede verse a varias millas por el mar o tierra adentro. El interior es amplio, cómodo y solemne, contando con una interesante pero pequeña biblioteca en su interior, que cuenta incluso con algunos tomos del viejo Imperio Ethurio. Estos tomos pueden consultarse, siempre y cuando se devuelvan en el mismo estado y se ofrezca una pequeña ofrenda al templo. Hay que destacar también el viejo cementerio de la localidad, un cementerio que ya se encontraba en el lugar antes de establecerse Istek como tal, por lo que algunas de sus tumbas datan del Imperio Ethurio, de hace unos 500 años aproximadamente.

El Dragón Verde

La anteriormente pequeña taberna del Dragón Verde se ha convertido en una posada importante. Sigue siendo modesta pero tras unas reformas acontecidas hace una quincena de años la posada cuenta ahora con cuatro habitaciones confortables donde quedarse.

Aun así se comenta que la construcción no es nada del otro mundo y que tiene más goteras que un sótano húmedo, aun así me pareció acogedora y un lugar donde podría alojarme durante un buen tiempo.

Su menú consta de buenas cervezas traídas del Monasterio de la Mano Ensangrentada, de camino al bosque del Tejón, y de varios tipos de pescado cocinado a la brasa o en sopa. De vez en cuando también cuentan con venado o con tejón estofado, una delicia que no he tenido el placer de probar.

Cuartel de la Milicia

Tras el crecimiento de la ciudad y la reforma de la misma el cuartel se trasladó a un edificio que se encuentra en la plaza del Capitán Steiner. Este edificio con forma de torre es lo suficientemente grande para albergar a la creciente milicia de la ciudad, sus dependencias, comedor y prisión.

La milicia de Istek está formada por unos 150 hombres armados con espadas cortas y escudos unos y con arcos otros. Cuentan con un grupo de 30 hombres que se dedican en exclusiva a tareas de vigilancia marítima, contando con dos rápidos navíos a vela y remos capaces de alcanzar prácticamente cualquier navío sospechoso.

Actualmente la guardia está al cargo de la capitana Oneil Steiner, nieta del famoso capitán que protegió la ciudad durante la Guerra de los Ríos y la Era Desolada. Oneil es una ex-aventurera y miliciana con gran experiencia en el campo de batalla, con el servicio militar y grandes dotes como estratega, un seguro para la ciudad según sus habitantes.

Ayuntamiento y Banco

El ayuntamiento es un edificio levantado hace unas dos décadas en el centro del pueblo. De un estilo sureño y levantado con piedras nobles como el mármol rosado y el mármol gris, cuenta con tres cúpulas que lo hacen destacar por encima de todo lo demás.

En su interior encontraremos la sala de juntas de la ciudad, donde se reúnen los notables junto al gobernador y sus consejeros. Encontraremos también al administrador de Istek que nos ofrecerá indicaciones de cualquier cosa que le preguntemos, siempre es interesante hablar con él.

Si salimos al exterior, en la parte trasera del edificio encontraremos una puerta por la que podremos acceder al nuevo y flamante banco de Istek, establecido debido a la creciente actividad mercantil de la ciudad.

Mansión Lacforth

La mansión Lacforth se encuentra cerca del ayuntamiento y del puerto de la ciudad. Es una casa que se planta sola en medio de una plaza y reconocible a simple vista, pues sin duda es la casa más opulenta y rica de la ciudad.

Esta casa fue levantada por el padre del actual gobernador de la ciudad, Byron Lacforth. Su padre se hizo rico mediante el comercio de cerveza, grano y víveres durante la guerra de los ríos y consiguió establecerse como el hombre más rico de Istek, lo que le abrió las puertas del consejo.

Los plebeyos en general no suelen entrar en esta casa si no es para trabajar, pero se cuenta que los Lacforth suelen dar opulentas fiestas invitando a gente de todas las regiones que acuden para intentar ganarse el favor de una de las familias más ricas del sur.

En la casa viven lord Byron Lacforth, gobernador de la ciudad, su mujer Hecla Lacforth, su hija Clara Lacforth, famosa por su belleza y el díscolo hijo menor de la familia Venson Lacforth, famoso por los escándalos que suele causar con sus amigos usando la influencia de su familia.

Puerto

El puerto de Istek ha cambiado mucho en los últimos cincuenta años. De ser un simple embarcadero para barcos de pesca a todo un puerto mercantil con capacidad para albergar hasta cuatro galeones a la vez. De él salen todos los días más de 5 navíos con mercancías y dinero en dirección a todas las partes del continente, incluídas las famosas Islas Esmeralda.

En el puerto encontrará el aventurero ocioso un ferry que lo puede llevar a Asufeld, donde hará escala antes de partir hacia Puerto Wadi. Gracias a esta ruta marítima Istek ha conseguido llegar a la posición en la que se encuentra ahora.

En el puerto poca cosa más encontrará el aventurero, un almacén donde los marineros guardan las mercancías que cuenta con una pequeña taberna y un pequeño mercado al aire libre donde se compra y vende casi cualquier tipo de objeto.

Modo de Gobierno

Actualmente la aldea de Istek ha cambiado su modo de gobierno. Ha pasado de ser gobernada por un consejo de ancianos a contar con un gobernador respaldado por dicho consejo, aunque habría que ver lo de "ancianos", pues actualmente pocos de ellos cuentan con más de cuarenta años de edad y casi todos podrían enmarcarse dentro de la creciente burguesía de la ciudad.

El actual gobernador de la misma es Lord Byron Lacforth, un mercader con ciertos aires de grandeza cuya familia hizo fortuna durante la época de la Guerra de los Ríos y la década siguiente de escasez en el norte. Cuenta con dos consejeros designados por él mismo: el sacerdote de Valkner, el enano Birathor Dran'Dar y la capitana de la ciudad, Oneil Steiner.

Personajes Interesantes de Istek

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