Tierras Desoladas Wiki
Advertisement
No hay buen ni mal uso de la magia, solo desviacionismo

–Templario en Shamar

Bandera de la Santa Hermandad

Hace ya más de cuatro décadas, existió una poderosa organización militar llamada la Santa Hermandad que durante mucho tiempo controló buena parte de las Tierras Desoladas valiéndose de una política antimagia bajo el pretexto de evitar un nuevo Gran Cataclismo.

La Santa Hermandad nació tras la celebración del Concilio de Shamar, momento álgido del cuestionamiento de la necesidad real de la Urdimbre en el Continente donde, bajo el amparo de distintos líderes clericales de numerosos dioses, se llegó a una postura e ideas comunes: era necesaria la creación de una fuerza armada conjunta para responder a las posibles amenazas de una fuente arcana que vuelvan a sacudir el Continente Desolado en otro Cataclismo.

Durante sus años de más esplendor, la Santa Hermandad fue una organización caballeresca y sacerdotal, admirada y respetada por muchos de los ciudadanos que, temerosos de las devastadoras consecuencias del Cataclismo (y, por qué no decirlo, un poco también de los Santos), agachaban la cabeza cuando los soldados en tabardos rojiblancos patrullaban las calles.

Tras el Desastre de Mesrin, la orden quedó extinta, pues sus principales líderes murieron o renunciaron tras la caída del condado. Los últimos vestigios que quedaron, apenas algunos templarios, se refugiaron en Shamar donde con el paso de las décadas se han ido recuperando paulatinamente, sin llegar nunca a alcanzar el estado previo a la Guerra: su presencia militar es muy limitada y dada a la naturaleza del tratado de Amberin que firmó el Santo Pontifice de Shamar, más allá de la Joya del Norte es limitada o incluso nula.

Contexto Actual

Maestre de la Santa Hermandad, liderando un destacamento de soldados.

A lo largo del último año han comenzado a escucharse rumores de que un grupo ha recogido el testigo de la antigua organización militar, dándole un lavado de cara y rebautizándola como la Santa Orden. Esta Santa Orden (como se cree que se autodenominan) es un movimiento aparentemente político y que representa los intereses de Shamar y del Santo Pontifice en las tierras centrales y del sur. Los más avispados aseguran que en realidad actúan como una fuerza de elite que lleva a cabo operaciones por todo el continente de manera secreta y clandestina contra cualquier suceso relacionado con la magia, desde la búsqueda de artefactos mágicos o el asesinato de arcanos con renombre o que empiezan a serlo.  

Se desconoce su jerarquía, si bien existe un nombre, Lord Janus Faith, embajador de Shamar y del Santo Pontífice, que podría haber sido el elegido para tomar el testigo de Lady Isabela de Tral, la que fue Gran Maestre de la Santa Hermandad. A pesar de su edad avanzada, su determinación y firmeza le ha hecho ganar mucha influencia dentro de las élites de los ríos o incluso en el sur.

Recientemente, Faith ha trasladado su oficio de forma indefinida a Puerta del Tral, lo que está suponiendo un terremoto político que sacude a muchas personalidades ilustres no solo de la Región de los Ríos, sino también en las poblaciones del Sur. ¿El pretexto de su desplazamiento? La pronta caducidad del Tratado de Amberin, pilar fundamental de la estabilidad del Continente... hasta la fecha.


Miembros destacados de la Orden

  • Lord Janus Faith


Importante
La Santa Orden es una organización militar que recoge el testigo de la Santa Hermandad, aunque con distintos matices.

La Orden no es una fuerza militar a gran escala, sino una fuerza de élite que actúa como guardias del actual embajador de Shamar en las provincias del sur. Al mismo tiempo, lleva a cabo operaciones encomendadas por este por todo el continente, de manera secreta.

Actualmente solo se conoce una sede en Puerta de Tral que funciona como la embajada de Shamar. No se conoce sede alguna al sur del continente.

Los integrantes de la Santa Orden son principalmente Caballeros, Clérigos, Guerreros, Pícaros o Exploradores. Entre sus filas cuentan con los Templarios, combatientes entrenados y especializados en la lucha contra magos o brujos. con combatientes consagrados o cazadores de brujos.

Actualmente la Orden no aceptará miembros hasta que no se entrevisten con el Embajador, el cual le pondrá a prueba para ingresar en la Orden.


Advertisement